EDEL RODRÍGUEZ EN LA HABANA
Nature Boy
es el título de la  primera exposición en Cuba del diseñador e ilustrador cubano-americano Edel Rodríguez (La Habana, 1971). Actualmente radicado en Nueva Jersey se graduó de pintura en el Pratt Institute en el año 1994 y a partir de entonces comenzó a trabajar como Director de Arte de la revista Time hasta el 2008 donde inicia su carrera independiente. Sus ilustraciones son publicadas regularmente  en revistas y periódicos como  Communication Arts, The New York Times, The New Yorker, Reader's Digest, National Geographic Traveler, The Wall Street Journal, Henry Holt Books, Esquire Magazine, Conde Naste Traveler, The Washington Post, y Vibe Magazine. Ha recibido numerosos premios, entre ellos Medalla de Oro y  Plata por ilustración editorial de la Society of Illustrators of New York por sus trabajos de diseño en el campo cultural. Su obra se encuentra en numerosas colecciones privadas y públicas, entre ellas el Smithsonian en Washington D.C.
La exposición que hoy presenta la Galería Latinoamericana comprenden una selección de sus trabajos en el campo cultural, con más de cuarenta carteles para festivales de teatro, obras de Broadway, óperas y películas; una selección de dibujos y libros originales, entre ellos la impresionante y coherente colección de diseño de portadas que ha realizado para el escritor nigeriano Chinua Achebe; así como una muestra digital de ilustraciones para periódicos y portadas de las diferentes revistas para las que ha trabajado.
La obra de Edel  es directa, a veces agresiva. Su entrenamiento en la síntesis, –heredado de las exigencias editoriales y los implacables cierres de ediciones–  no le permite andar con rodeos ni medias tintas. Alto, claro, potente, esas son las reglas de trabajo de un autor cuya amplia zona de creación lo ha llevado a desarrollarse simultáneamente tanto en el terreno cultural así como en el político-económico-social (evidente en sus ilustraciones para periódicos y revistas).
Edel es un dibujante nato, su imaginación es infinita, lo que demuestran sus bocetos con sus incesantes búsquedas, sus trazos seguros pero interminables pues cada idea es un torrente de formas y soluciones diversas. Edel es pura simbología y eso también se descubre en el cartel que diseñó expresamente para esta exposición en la Casa de las Américas. Un árbol trunco en el medio del mar que de alguna forma extraña sobrevive, se adapta, continúa, está vivo. Ese es él y no hay forma más apropiada de volver a su país y exhibir en él por primera vez que esta. Nature Boy es sinónimo de reencuentro. Su historia personal, travesía y arraigo están ahí, pendiendo de esas ramas enrarecidas que se resisten a olvidar.

Cristina Figueroa
Curadora